Capítulo 5 — El príncipe prudente
Arwy Official
Amaneció el día siguiente a la batalla con una luz limpia, casi de invierno temprano. Sobre el patio del palacio donde unas horas antes había sangre, lanzas tiradas, caballos rendidos, el sol entró sin saber lo que había pasado en aquella casa. Los criados barrieron lo que se pudo barrer. Los médicos atendieron a los heridos en una sala grande de la planta baja. Los muertos —pocos, gracias a la corta resistencia y a …