Capítulo 2 — El clérigo de Maqueda
Arwy Official
Después de los muchos golpes y las muchas tretas que aprendí con el ciego, llegó el día en que mi camino se separó del suyo. Ya he contado en otra parte cómo fue mi despedida —que no fue de palabra ni de abrazo, sino de venganza— y por eso no quiero repetirla aquí. Bastará con decir que, una mañana, yo dejé al ciego donde lo dejé y partí hacia Maqueda, un pueblo pequeño de Toledo, con la idea de buscar amo nuevo y co…