Capítulo 5 — El Miserere
Arwy Official
Hace unos años, yendo de viaje por la abadía de Fitero, en Navarra, me pasé una tarde en la biblioteca del monasterio. Era una biblioteca pequeña, fría incluso en agosto, con techos altos y estantes de roble llenos de libros viejos. Mientras hojeaba un volumen de partituras antiguas, atado con cintas de cuero, encontré, entre las hojas, un cuaderno mucho más pequeño y suelto. La cubierta no tenía título. Dentro, habí…