Capítulo 4 — El banquete de las estatuas
Arwy Official
Pasaron cinco años. Don Juan Tenorio anduvo por Italia, por Francia, por Flandes. Cambió de nombre, cambió de ropa, cambió de espada. No cambió, sin embargo, de costumbres. Riñó en Milán con un duque. Conquistó en Florencia a una marquesa. Burló a un cardenal en Roma. Hubo meses en que nadie hablaba de él en España, y meses en que su nombre volvía a llegar a Sevilla por boca de viajeros, mercaderes, soldados. Cada ve…